
Las autoridades determinaron que los loritos, de la especie Amazona aestiva, fueron transportados desde Santiago del Estero en un camión.
Ante esta situación, intervino personal especializado con mandato judicial, y las aves fueron trasladadas a la veterinaria «El Arca» de Aldo Olivares, conocido como «Pirata». El veterinario certificó que todos los loros eran pichones y se encontraban hacinados, desnutridos y deshidratados. Olivares proporcionó cuidados y alimentación adecuada, dejando a las aves bajo su resguardo.
En relación con el caso, dos individuos, cuyas identidades aún no se conocen, fueron detenidos y puestos a disposición de la justicia.
Op: Juan Llarena
